lunes, 3 de enero de 2011

Como ebria, no queria salir de esa ebriedad...

"¿No veia una llamativa desproporcion entre la insignificancia de la causa y la enormidad del acto? ¿Acaso no sabia que lo que proyectaba hacer era exesivo? Si, pero precisamente lo que la atraia era el exceso. No queria ser razonable. No queria ser comedida. No queria medir, no queria razonar. Admiraba su propia pasion, aun sabiendo que la pasion, por definicion, es un exceso. Como ebria, no queria salir de esa ebriedad."

La Ignorancia, Milan Kundera (pag.110-111)

Desproporcion, insignificancia, enormidad, exceso, razonar, no hacerlo, pasion y ebriedad. Palabras que se unen para hablarnos de el amor, de la pasion que este despierta en nuestros efimeros corazones, de como los excesos embriagan nuestra vida cuando nos vemos involucrados en estas emociones, que comunmente suelen definirse como "mariposas en el estomago".

¿Pero quien piensa en esto cuando esta enamorado? ¿Quien razona sobre los excesos que comete? Solo nos dejamos llevar por el dulce extasis de poder hacer todo aquello que queramos, la causa lo justifica, la perosna puede valerlo o no, pero el hecho de estar enamorado perdona y permite cualquier acto, locura; tomamos desiciones abruptas, lloramos cada discucion, gritamos a los cuatro vientos el nombre de quien amamos, nos enfrentamos a quien quiera destruir, a quien quiera entrometerse y nos gozamos en cada sonrisa, palabra, caricia y beso recibido.

Primero nos basta con una simple mirada, un pequeño reconocimeitno de que existo, de que no soy un desconocido en su vida, de que me ve, soy percibible. Luego vienen las palabras, saber quien es, que hace, que prefiere y que odia, como ve la vida, que sueña, que reniega, como se piensa, que escucha, que mira, que desea hacer y que ha hecho ya, su historia, sus anecdotas, sus canciones preferidas, los libros que adoro leer y aquello que simplemente tiro por la borda, las veces que fallo, como se levanto, cuando lloro, grito y estallo; cada detalle llena nuestra propia historia, cada mensaje nos enriquece.

Despues las palabras no bastan para conocerle, es necesario tocarle, besarlo, demostrarle que no solo amo cuando habla, sino que tambien cuando calla, cuando el silencio cubre su rostro, cuando con los ojos cerrados me dice mas de lo quen quiero saber, cuando con las manos me cuenta quien es, y me enseña quien soy, es entonces cuando los abrazos, besos y caricias nos embriagan y nos llevan al limite, a la batalla, al encuentro campal que significa el amor hecho carne.

Luego la vida nunca sera la misma, podemos amarnos eternamente o acabar prontamente, pero ya no seremos los mismos, las heridas de la pasion han tocado mas de lo que pensamos, las discuciones nos desgarraron, nos destruyeron o fortalecieron, recurrimos a todos los esfuerzos por sobrevivir, por permanecer.

domingo, 2 de enero de 2011

Un suave comienzo


Salio de su casa, sentía ganas de caminar a solas por su barrio, por el pueblo que la había visto nacer, crecer, jugar y convertirse en la joven que ahora era, un poco de esto, un poco de aquello, como todos, pensó, “quien podría decir solo soy esto, nadie, todos somos una mezcla de tantas cosas, de emociones, sentimientos, experiencias, conocimientos, sueños, gustos… ah tantas cosas” y siguió caminando, le gustaba tanto caminar, era como si encontrara algo de si misma, algo nuevo, recorriendo las mismas calles de toda su vida, pero cuando lo hacia le parecían nuevas, distintas, con otro toque, otro brillo, a veces más lindas, luminosas y especiales; otras veces, oscuras, frías y distantes; y ese día por primera vez no le parecían, era como si no estuvieran, como si caminara en el vacío, en la nada, en la soledad y en la ausencia “todo es mi representación” pensó, y quiso quedarse con esta frase que repentinamente invadió sus pensamientos, y la sintió tan verdadera, tan justa, precisa, pues cada vez que salía a andar, veía el mundo de manera distinta, pero era también porque ella no era la misma todos los días, a veces se sentía muy alegre, dichosa y plena, como si nada pudiera salir mal, como si todo tuviera un fin especial, como si la vida fuera una película en la que ella era la protagonista, el centro del cual nacían todos los finales felices, y así veía el mundo, las calles y las personas, llenas de una magia. Pero había veces en que sentía pena, amargura, desazón y discordia, entonces todo era frió, sin sentido, carente de vida y oscuro, y ella no era nada, simplemente estaba, sin mas que agregar; y las personas le parecían extrañas, ausentes y fuera de lugar, molestas, su barrio, tan amado, se transformaba en lo que no quería para su vida, en una triste condena; “que extraña soy” pensó, “¿como puede ser que todo me sea tan distinto?” y seguía andando.

Luthien...

Las historias tienen fuerzas, en ellas se narran grandes disputas, intrigas humanas, amores desbordantes, persecuciones fantásticas, y todo aquello que quieras, también se dice más de lo que se quiere, más de lo que las palabras habladas pueden contar.

En estas líneas hay más de mí y me parece una buena manera de comenzar.